María Moliner leyendo

María Moliner

30 de marzo de 1900, Paniza (Zaragoza) — 22 de enero de 1981, Madrid

María Moliner Ruiz fue archivera y bibliotecaria, funcionaria del Estado durante cuarenta años. Entre 1952 y 1967, compaginó ese trabajo con la redacción del Diccionario de uso del español, que mecanografió ella sola en su casa.

Formación y primeros años

Nació en Paniza, Zaragoza, en una familia de clase media. Su padre era médico rural; murió cuando ella era niña. Su madre se trasladó entonces con los hijos a Zaragoza, donde María cursó Historia y se licenció en 1921. Al año siguiente aprobó las oposiciones al Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos y fue destinada a Valencia, ciudad donde viviría el resto de su vida. Allí se casó con el físico Fernando Ramón y Ferrando y tuvo cuatro hijos.

La República y las Misiones Pedagógicas

Durante la Segunda República (1931–1936) trabajó en la extensión de las redes de lectura pública: dirigió en Valencia las Misiones Pedagógicas —que llevaban teatro, cine y libros a zonas rurales sin acceso a ellos— e impulsó la creación de bibliotecas populares en toda la región. En 1937, ya en plena guerra, redactó un Plan de Organización General de Bibliotecas del Estado, un proyecto moderno de red bibliotecaria pública para España que no llegaría a ejecutarse nunca.

La posguerra y el exilio interior

Tras la victoria franquista en 1939, fue sometida a expediente de depuración por su vinculación con el régimen republicano. Resultó sancionada y degradada en el escalafón; su marido fue apartado de su cátedra. Continuó trabajando como bibliotecaria durante los años cuarenta en condiciones más modestas, y fue en ese periodo cuando comenzó a dedicar sus horas libres al diccionario.

El Diccionario

En 1952, con cincuenta y dos años, Moliner empezó a redactar el Diccionario de uso del español sin encargo institucional, sin equipo y sin financiación. Trabajaba de día como bibliotecaria y escribía por las tardes y los fines de semana. Mecanografió ella misma el original completo a lo largo de quince años.

La obra se publicó entre 1966 y 1967 en dos volúmenes que suman más de tres mil páginas. No es un diccionario de definiciones al uso: Moliner describía el funcionamiento real de cada palabra, distinguía matices entre sinónimos, indicaba los registros apropiados, señalaba usos incorrectos y establecía redes de relaciones entre términos. El resultado es tanto un diccionario como una guía de uso del idioma.

«María Moliner —para decirlo del modo más corto— hizo una proeza con muy pocos precedentes: escribió sola, en su casa, con su propia mano, el diccionario más completo, más útil, más acucioso y más divertido de la lengua castellana. Se llama Diccionario de uso del español, tiene dos tomos de casi 3.000 páginas en total, que pesan tres kilos, y viene a ser, en consecuencia, más de dos veces más largo que el de la Real Academia de la Lengua, y —a mi juicio— más de dos veces mejor.»

Fue propuesta en dos ocasiones para ocupar un sillón en la Real Academia Española y rechazada en ambas. Nunca ingresó.

El proyecto

Esta web ofrece el Diccionario de uso del español en formato digital, de acceso libre. El botón v3 / v1 de la esquina superior derecha permite cambiar entre dos ediciones con orígenes distintos:

La 3.ª edición (v3), activa por defecto, procede del software DUE 3.0 publicado por Gredos en 2007. Contiene 88.112 entradas e incorpora las revisiones editoriales de 1998 y 2007, que añadieron neologismos y extranjerismos —leasing, internet, blog— no redactados por Moliner.

La 1.ª edición (v1) ha sido reconstruida a partir de los dos tomos originales de 1966-67, disponibles en el Internet Archive: tomo 1 y tomo 2. Con 54.673 entradas, es el texto tal como Moliner lo escribió, sin intervención editorial posterior. Al proceder de escaneos digitalizados, puede contener errores de lectura menores.

Los datos estructurados de ambas ediciones están disponibles como dataset abierto en Zenodo:

Para saber más: el documental María Moliner: tendiendo palabras reconstruye su vida y el proceso de creación del diccionario a través de testimonios de quienes la conocieron.